El avalúo se lleva a cabo para garantizar la existencia de la vivienda y determinar su valor comercial. Este proceso es fundamental para las entidades financieras, ya que les permite evaluar el riesgo asociado al crédito hipotecario y asegurarse de que el inmueble cumpla con los requisitos para ser utilizado como garantía.
El cobro del avalúo y del estudio de títulos está sujeto a las tarifas establecidas por la entidad bancaria con la que gestionaste tu crédito hipotecario y deberá ser asumido por el comprador de la vivienda.

