La cuota de administración cubre los gastos de mantenimiento de las instalaciones y equipos de las zonas comunes, seguros, reparaciones, personal de administración, aseo, vigilancia y un fondo para imprevistos, entre otros gastos necesarios para la copropiedad. Su valor se calcula con base en el coeficiente de copropiedad de cada vivienda, estipulado en el reglamento de propiedad horizontal, y se utiliza para cubrir el presupuesto general del conjunto. Este coeficiente se determina según el área privada de cada vivienda.

